La Fundación Sananda de Acción Directa nació con la voluntad de ayudar en momentos críticos y frente a problemas específicos. En 1999, un grupo de registradores de la propiedad, al conocer la devastadora situación de Nicaragua tras el huracán Mitch, se propusieron y lograron financiar la construcción de 43 viviendas dignas en la zona más afectada.

Este enfoque se ha convertido en nuestra norma: identificar un problema, diseñar soluciones, buscar financiación y realizar proyectos apoyados y sostenidos por los propios beneficiarios. Nos mantenemos en contacto periódico con las contrapartes incluso después de la conclusión de los proyectos. Solo entonces acometemos nuevos proyectos de los varios que mantenemos en estudio.
La conversión de nuestra asociación en una Fundación fue un paso natural hacia una forma jurídica más adecuada, asegurando a nuestros colaboradores la garantía del control ejercido por el Protectorado del Ministerio de Educación y las ventajas fiscales derivadas de sus aportaciones.
Nuestro objetivo es resolver problemas muy concretos, permitiendo a socios y colaboradores tener un conocimiento e implicación cercana, sin perder el espíritu que motivó nuestro origen y la dedicación necesaria para alcanzar los objetivos propuestos.

